AMD vs Intel: ¿Cuál es la diferencia entre los procesadores?

La competencia entre los procesadores de AMD e Intel ha estado ocurriendo durante décadas. La mayor parte de ese tiempo, Intel ha mantenido el liderazgo, pero no nos preocupemos tanto el pasado.

Aquí está el estado actual de los procesadores de AMD e Intel, cuáles son los pros y los contras de cada uno, y todo lo que realmente necesitan saber sobre el gran debate de los procesadores. Y si se están preguntando cuál comprar, consulten la guía de los mejores procesadores para juegos o tomen una de las mejores tarjetas gráficas para emparejar.

Hay que tener en cuenta que para este artículo, nos estamos centrando principalmente en los procesadores de escritorio convencionales. Tanto AMD como Intel ofrecen una variedad de procesadores, incluidas soluciones móviles y de servidor. Los chips móviles a menudo son similares a las partes de escritorio, sólo con velocidades de reloj más bajas y uso de energía, mientras que las soluciones de servidor y estaciones de trabajo generalmente cuestan mucho más y ya no son realmente necesarias para la mayoría de los consumidores.

Procesador Intel i9 900K

Procesador i9 900K, tope de gama de Intel en una tarjeta madre Z390.

Octava y novena generación de Intel

Los procesadores para gamers más rápidos en este momento son los procesadores de última generación de Intel (octava y novena) (nombre en código de Coffee Lake). Las primeras partes de la octava generación se publicaron a finales de 2017, mientras que los primeros procesadores de la novena generación llegaron un año después, en octubre de 2018. Todos los CPUs de esas dos generaciones (de escritorio) se ejecutan en tarjetas madre LGA1151 con conjuntos de chips de la serie 300. (Eso no debe confundirse con las tarjetas madre LGA1151 con conjuntos de chips de la serie 100 o 200, ya que son para procesadores Intel de sexta y séptima generación).

Los procesadores de Intel tienden a ser diseñados de la misma manera, agregando núcleos en pares con 4 MB o 3 MB de caché L3 por par (1 MB se puede desactivar). Intel también desactiva el soporte de Hyper-Threading (dos hilos por núcleo) en muchos de sus procesadores. Los principales procesadores de escritorio de Intel en este momento incluyen lo siguiente, aunque no todo lo que incluyen está descrito aquí:

La frecuencia para los procesadores de Intel puede variar un poco, con frecuencias base tan bajas como 3.6 GHz y relojes turbo tan altos como 5.0 GHz. Si bien esto puede parecer un rango enorme, muchas tarjetas madre entusiastas ejecutarán los procesadores de octava y novena generación a velocidades mucho más cercanas al turbo reloj máximo, como el i9-9900K, por ejemplo, normalmente funciona a 4.7-5.0 GHz en la PC de prueba.

Sólo los procesadores Intel de sufijo K están desbloqueados, por lo que si no obtiene una parte que termina con una K (o KF), no puede hacer overclock en absoluto. los procesadores Intel de la serie K también vienen sin un disipador de calor por lo que tendras que adquirirlo aparte, por lo general, querrás una buena solución de refrigeración líquida para los modelos de 6 y 8 núcleos.

Tarjeta madre Intel socket 1151

Tarjeta madre Intel socket 1151: con 1,151 pines.

 

Por lo general, Intel sólo admite una o dos generaciones de CPU en sus tarjetas madre, sockets y chipsets. los procesadores de octava y novena generación funcionan en las mismas tarjetas amdre (aunque no todas las tarjetas madre pueden admitir el i9-9900K), pero no esperamos que los futuros procesadores de décima generación de Intel (o lo que venga a continuación) se ejecuten en las tarjetas madre de hoy. Los conjuntos de chipsets actuales de la serie 300 de Intel consisten (en términos de características decrecientes) de Z390, Z370, H370, B360, B365, Q370 y H310. Solo las Z390 y Z370 admiten el overclocking, incluida la ejecución de RAM del sistema a una velocidad superior a los relojes de especificaciones, por lo que recomendamos en gran medida las placas de la serie Z. Si no te importa el overclocking, nos quedamos con el chipset H370, ya que los otros a menudo cortan algunas características útiles.

Los procesadores para computadoras de escritorio de octava y novena generación de Intel vienen con 16 líneas PCIe, que pueden interactuar con una sola ranura x16, dos ranuras x8 o una ranura x8 y dos ranuras x4. (Decidir qué configuraciones admitir depende del fabricante de las tarjetas madre). El procesador se conecta con el chipset (también conocido como PCH o Platform Controller Hub) a través de una interfaz DMI 3.0 que es básicamente el equivalente a una conexión PCIe Gen3 x4.

Los procesadores Core i5 / i7 / i9 pueden admitir hasta 128 GB de DDR4 (4x32GB), mientras que los procesadoress Core i3 admiten hasta 64GB (4x16GB o 2x32GB). Oficialmente, el i5 / i7 / i9 también admite hasta DDR4-2666, mientras que el Core i3 se detiene en DDR4-2400. Sin embargo, con una tarjeta madre de la serie Z, hemos podido ejecutar todos los procesadores de Coffee Lake con memoria DDR4-3200 sin incidentes.

Además de sus procesadores principales "de consumo", la plataforma X299 de escritorio de gama alta de Intel (HEDT) utiliza el socket LGA2066 y admite un conjunto diferente de procesadores Core i7 y Core i9. Estos tienen desde diseños de 6 núcleos a 18 núcleos. Los modelos i7 de 6 núcleos y 8 núcleos han sido suplantados en gran medida por los procesadoress de la novena generación, mientras que los de 10 núcleos y superiores cuestan mucho más y son principalmente para uso en estaciones de trabajo "workstations". Los procesadores X299 también tienen una latencia más alta y velocidades de reloj más bajas que los del LGA1151, por lo que para el uso gamer a menudo son más lentos que los procesadores convencionales y generalmente no los recomendamos como soluciones de juego “superiores”.

CPU AMD RYZEN

AMD se quedó atrás en la carrera de los procesadores durante la última década, pero todo cambió en 2017 con la introducción de los procesadores Ryzen. El rendimiento de los procesadores por núcleo mejoró aproximadamente un 50% con respecto a las partes anteriores de la serie FX de AMD, y de repente las cosas se volvieron muy interesantes en el sector de los procesadores. Quizás lo más importante es que, cuando Intel en ese momento estaba impulsando los CPU de 4 núcleos / 8 hilos como sus soluciones más rápidas, AMD duplicó y lanzó piezas de 8 núcleos / 16 hilos a precios similares e incluso más bajos. Intel respondió con su octava y novena generación, que es donde estamos ahora.

Procesador AMD Ryzen 7 2700X

Procesador AMD Ryzen 7 2700X, tope de gama de la segunda generación Ryzen, el procesador AM4 más rápido "hasta ahora".

 

Los CPUs AMD Ryzen tienen una base de construcción llamada CCX (Core Complex). En los procesadores Ryzen actuales, el CCX tiene cuatro núcleos de CPU y 8 MB de caché L3 compartida, aunque eso puede cambiar con una versión futura de Ryzen. Los CPU Ryzen más populares tienen un solo die (dado, pastilla, circuito integrado, chip) que contiene dos CCX, mientras que las APU tienen un solo CCX con 4MB L3 y un núcleo Vega que comparte el die. Los CPUs Ryzen 7 de AMD son modelos de 8 núcleos / 16 hilos, mientras que los CPUs Ryzen 5 desactivan uno (a veces dos) núcleos por CCX, lo que los convierte en modelos de 6 núcleos / 12 hilos. Aquí está la lista corta de los modelos principales de la segunda generación de Ryzen de AMD:

La velocidad del reloj (frecuencia) para la primera generación de Ryzen alcanza los 4GHz, mientras que los modelos de la segunda generación pueden alcanzar los 4.3GHz, según mi experiencia, esos límites son tanto para stock como para verclocking. Todos los CPUs AMD Ryzen también están desbloqueados, lo que significa que puedes intentar hacer overclocking. Solo he tenido un éxito limitado con la mejora del rendimiento en los modelos con el sufijo X, ya que normalmente se están ejecutando muy cerca del rendimiento máximo, incluso sin overclocking. Sin embargo, los modelos que no son X tienden a ser mejores para ésta actividad, con un aumento de frecuencias entre 200-400MHz (según el modelo).

socket AMD AM4

El socket AM4 de AMD no tiene pines, los tiene el procesador.

La plataforma principal de AMD para los CPUs Ryzen es el socket AM4. Cada CPU AM4 usa 1,331 pines, aproximadamente 180 más que el socket equivalente de Intel. A diferencia de los CPUs recientes de Intel, los procesadores Ryzen tienen los pines en el procesador en lugar de en el socket. No es una gran diferencia, pero se debe tener cuidado al manejar los CPU de Ryzen, ya que al soltar uno, podemos doblar fácilmente algunos pines.

Una de las mejores cosas de las plataformas AMD es que generalmente admite varias generaciones de procesadores en un solo socket. Los CPU y APU de primera y segunda generación (Ryzen 1000 y Ryzen 2000) funcionan en las mismas tarjetas madre, y AMD se ha comprometido a mantener el socket AM4, al menos para la tercera generación, los Ryzen 3000. Necesitarás una BIOS actualizada para cualquier tarjeta madre anterior, y no se garantiza que todas las tarjetas madre funcionen con todas los CPU de tercera generación, pero es bueno no dejar atrás tu tarjeta madre en cada generación, principalmente por el costo que implicó la adquisición de la misma.

Los CPUs de Ryzen requieren una tarjeta madre compatible: no hay forma de colocar un CPU AMD en una tarjeta madre Intel o viceversa, como no se puede colocar un CPU Ryzen en una placa madre AM3+ con un socket más antiguo. Los principales conjuntos de chips de AMD para la plataforma, en términos de características, consisten en X470, B450, X370, B350, A320, X300 y A300. A menos que ya tengas una tarjeta madre compatible, en general, las X470 y B450 son las que debes adquirir ahora mienstras salen las nuevas generaciones X570 y B570, son versiones ligeramente mejoradas de las X370 y B350.

Cada CPU Ryzen tiene un total de 24 líneas PCIe que se interconectan con otros componentes. Cuatro de ellos conectan el CPU y el chipset, y cuatro más corresponden a una ranura M.2 NVMe dedicada para las nuevas (y más rápidas) unidades SSD NVMe; eso es parte de por qué AM4 tiene más pines que el LGA1151 de Intel. Las 16 líneas restantes son para una sola ranura x16 para gráficos (GPU, tarjeta de video), o en los chipsets de la serie X hay una opción para conexiones dobles x8 para múltiples tarjetas gráficas. Las APU de Ryzen usan ocho líneas internamente para vincular la CPU y la GPU, por lo que solo admiten una única conexión x8 para tarjetas gráficas dedicadas.

Oficialmente, la primera generación de procesadores Ryzen 1000 de AMD admite hasta frecuencias de memoria DDR4-2666. Los modelos de la segunda generación Ryzen 2000 admiten hasta DDR4-2933. Es posible correr memorias a velocidades de reloj más altas, pero la velocidad alcanzable varía según el procesador y tarjeta madre. Muchas placas X470 soportan DDR4-3200 y más con un Ryzen 7 2700X, pero a veces he encontrado problemas con los CPUs Ryzen 5. Oficialmente, todos los CPUs de Ryzen actualmente admiten un máximo de 64GB (4x16GB) de memoria RAM DDR4.

AMD también tiene CPU Ryzen Threadripper de mayor rendimiento que colocan dos o cuatro chips de 8 núcleos dentro de un solo die, proporcionando CPU de 12 núcleos, 16 núcleos, 24 núcleos y 32 núcleos, con el doble de hilos que núcleos en cada uno caso. Si bien estos pueden ser muy rápidos para cargas de trabajo de aplicaciones profesionales, los CPUs Threadripper no funcionan en las tarjetas madre AM4. En su lugar, necesitarás una tarjeta madre con socket TR4. Sin embargo, en lugar de mirar a Threadripper, sería mejor vigilar los próximos modelos Ryzen 3000. Es probable que lleguen en junio o julio y contarán con CPUs de hasta 16 núcleos / 32 hilos para el socket AM4.

The Division 2

Incluso los juegos complejos modernos como The Division 2 todavía se ejecutan más rápido en los CPU de Intel.

 

Cómo AMD e Intel difieren en rendimiento

Para muchos usuarios, la diferencia entre cualquiera de los AMD de la generación actual y los CPU de Intel es insignificante. Todos ellos pueden navegar por Internet, transmitir Netflix, ejecutar aplicaciones de oficina, realizar múltiples tareas entre todo eso y más. La única forma de descubrir realmente las diferencias es ejecutar cargas de trabajo exigentes, lo que hacemos para nuestros reviews de CPUs.

Para cargas de trabajo de aplicaciones multiproceso, el Ryzen 7 2700X intercambia golpes con el Core i7-8700K y el Core i7-9700K; es un poco más lento, pero también cuesta un poco menos. La mayoría de los usuarios probablemente nunca notarán la diferencia. El 9900K de Intel podría ser un 25% más rápido que el 2700X, pero solo cuando realmente estás golpeando duro al procesador.

Cambia a los juegos, y las diferencias pueden hacerse más notables. Con una GPU de gama alta como un RTX 2080 o RTX 2080 Ti, los CPU Intel más rápidos generalmente superan a los mejores modelos Ryzen de AMD en un 15%, y en algunos juegos la brecha puede ser tan grande como el 25%. La brecha se reduce a 1440p y 4K, pero también vale la pena señalar que algunos juegos no llegan a 144 fps (por ejemplo, para un monitor de 144Hz) con CPUs de Ryzen, independientemente de la resolución o la configuración.

Parte de la razón por la que los CPU de AMD son un poco más lentos en los juegos es que los juegos no suelen utilizar más de cuatro a seis núcleos de procesador, por lo que los núcleos adicionales de los CPU Ryzen suelen estar inactivos. Eso puede cambiar en los próximos años, pero la otra parte de la ecuación es la latencia, el tiempo para acceder y procesar los datos. El diseño de doble CCX de AMD tiene una latencia de memoria caché y memoria más alta que los modelos de 6 y 8 núcleos de Intel, lo que lleva a un rendimiento general ligeramente peor en cargas de trabajo sensibles a la latencia, como los juegos. Incidentalmente, existe el mismo problema de latencia con los modelos Threadripper y X299 de Intel: peor latencia y peor rendimiento de juego que el i7-8700K.

Las próximas piezas de 7nm Ryzen 3000 de AMD llegarán pronto

Las próximas piezas de 7nm Ryzen 3000 de AMD llegarán pronto.

 

Reflexiones finales sobre los CPU de AMD vs. Intel

En términos de valor, es fácil defender el caso de los CPUs Ryzen de AMD. Puedes obtener un CPU Ryzen 7 de 8 núcleos / 16 hilos a partir de solo $6,500.00 MXN, y eso incluye un disipador que funciona bien con el CPU. Baja a Ryzen 5 de 6 hilos / 12 hilos y comienzan desde $3,400.00. AMD también hace APUs amigables con el presupuesto: un CPU de 4 núcleos combinada con una solución de gráficos integrada modesta que suele ser el doble de rápida que los gráficos integrados actuales de Intel. Para cada categoría, los CPUs equivalentes de Intel cuestan entre $500.00 y $6,000.00 más; un Core i3 económico no costará mucho más que una APU de Ryzen 3, pero el Core i9-9900K de gama alta cuesta sustancialmente más que el Ryzen 7 2700X.

Los procesadores de Intel suelen ser la opción favorita para los entusiastas del rendimiento y el overclocking. Si bien el rango de overclocking para los últimos modelos de 8 núcleos es limitado (4.9-5.1GHz es el máximo típico sin soluciones de refrigeración exóticas), los modelos de 8ª generación alcanzan overclocks similares pero comienzan en relojes de base más bajos. Los principales procesadores de Intel cuestan más que sus contrapartes de AMD, especialmente una vez que agregas un sistema de enfriamiento decente, pero también son más rápidos. AMD no tiene nada que pueda superar al Core i9-9900K, en juegos u otras aplicaciones.

Pero, ¿cuánto estás dispuesto a pagar por el aumento final en el rendimiento que ofrece Intel? ¿Y estás dispuesto a esperar a AMD?

Fuente original en Inglés aquí.

Tarjetas gráficas de NVIDIA como diferenciar e identificar cada gama y modelo

A pesar de las diferentes transiciones generacionales que se han producido todavía podemos encontrar una gran variedad de tarjetas gráficas de NVIDIA en el mercado de consumo general, sobre todo si tenemos en cuenta los modelos reacondicionados y los productos en liquidación que todavía se comercializan en algunos minoristas.

Normalmente las tarjetas gráficas de NVIDIA de nueva generación acaban desplazando a las de la generación anterior, pero esto no ha ocurrido con las GeForce RTX 20, que están coexistiendo desde hace meses con las GeForce GTX 10, y todavía hay tiendas que ofrecen algunos modelos de generaciones anteriores, incluidas las GeForce GTX 900 y GeForce GTX 700.

Con este panorama es fácil perderse, al fin y al cabo el catálogo de tarjetas gráficas de NVIDIA es uno de los más completos que existen, y también uno de los que más generaciones “en activo” ha acumulado.

Por ello hemos decidido hacer una guía en la que daremos una serie de claves que les permitirán identificar las distintas series y modelos de tarjetas gráficas de NVIDIA que se mantiene actualmente en el mercado, así como el rendimiento que pueden esperar de cada una de ellas.

Como siempre pueden dejar cualquier duda en los comentarios. Sin más preámbulos empezamos.

 

Tarjetas gráficas de NVIDIA: líneas de producto

Aunque en este artículo nos vamos a centrar en la gama de consumo general de las tarjetas gráficas de NVIDIA hemos querido aclarar las diferencias que existen entre éstas y las versiones dirigidas al sector profesional.

Muchos creen que no hay apenas diferencias entre una y otra línea de productos, pero la realidad es totalmente distinta. La serie GeForce GTX-RTX tiene en líneas generales un potencial bruto similar al de las Quadro y las Tesla, pero esto no quiere decir que sean iguales. A continuación dejamos un resumen con las diferencias más importantes:

  1. La serie Tesla tiene mayor potencia trabajando con FP64 (doble precisión).
  2. Ambas series, Tesla y Quadro, incorporan casi siempre una mayor cantidad de memoria para sacar adelante cargas de trabajo más pesadas que dependen de dicho elemento.
  3. La memoria gráfica de las series Quadro y Tesla incorpora ECC (corrección de errores). Las GTX TITAN no integran este sistema, así que no son igual de fiables para trabajar con simulaciones y proyectos muy complejos, sobre todo cuando vamos a comparar resultados de forma cíclica.
  4. Las Quadro y Tesla suelen tener TDPs inferiores y temperaturas de trabajo más bajas, pero pueden contar con un mayor número de shaders.
  5. En la serie GeForce GTX-RTX se prioriza el rendimiento en juegos, de ahí su menor potencia en FP64, y no están optimizadas a nivel de software para trabajar con aplicaciones profesionales. Con las Quadro y Tesla ocurre todo lo contrario.

Tarjetas gráficas de NVIDIA: generaciones

Identificar la generación de una tarjeta gráfica es fundamental, ya que esto representa no solo la arquitectura que utiliza, sino también si se trata de un modelo “obsoleto” o si por el contrario estamos ante una solución de última generación.

Lo primero que debemos tener claro es la estructura de nombre comercial que utiliza NVIDIA. Ya sabemos que GeForce GTX o GeForce RTX son los distintivos de los productos de consumo general del gigante verde, pero debemos hacer tres aclaraciones previas:

Junto al nombre GeForce GTX o RTX tenemos una serie de números que como dijimos representan la generación, y también la gama en la que se ubica cada modelo concreto. Hasta la serie GTX 900 el primer número, el “9”, se refiere a la generación. Con las GTX 1000 y RTX 2000 esto se ha extendido a los dos primeros números, es decir, al “10” y al “20”.

Con esto en mente podemos establecer esta división en las tarjetas gráficas GeForce más recientes:

Es importante tener en cuenta que la generación importa no solo por el rendimiento, sino también por el consumo y las tecnologías soportadas. Por lo general una nueva generación será capaz de ofrecer un rendimiento superior con un consumo menor que el de su antecesora. Por ejemplo, una GTX 1060 de 6 GB consume menos que una GTX 960 y rinde como una GTX 980.

 

Tarjetas gráficas de NVIDIA: gamas

Ahora que tenemos claro el tema de las generaciones nos toca hablar de las gamas. El número que viene después del que indica la generación nos permite diferenciar la gama en la que se encuadra una tarjeta gráfica concreta.

Por lo general NVIDIA ha mantenido una estructura bastante clara en este sentido, así que no es complicado saber si nos encontramos ante un modelo de gama alta, media o baja, aunque debemos tener claro que no es un indicador absoluto, ya que en ocasiones ha utilizado otros elementos para diferenciar modelos aparentemente idénticos, lo que ha añadido algo de confusión.

Tengan en cuenta que con esto nos referimos siempre a la gama que ocupa cada tarjeta gráfica en su generación correspondiente. Cuando se produce el lanzamiento de una nueva generación todas las tarjetas gráficas de la generación anterior bajan como mínimo un peldaño, lo que significa que los modelos que fueron gama alta pueden pasar a ser gama media, y los que fueron gama media pueden quedar como modelos de gama media-baja.

No es algo absoluto, pero nos permite establecer un criterio a modo de guía para no perdernos. Por ejemplo, la GTX 980 era un modelo de gama alta, pero pasó a ser gama media cuando llegó la GTX 1060.

 

Tarjetas gráficas de NVIDIA: otras cosas a tener en cuenta

Ya sabemos qué representan los números y la distinción GTX-RTX y GT en una tarjeta gráfica NVIDIA, pero como hemos indicado el gigante verde utiliza otros elementos diferenciadores que debemos tener en cuenta para no confundirnos.

Uno de los más habituales es el distintivo “TI”, que se utiliza para indicar que un modelo es superior a aquél con el que comparte numeración. Por ejemplo, una GTX 1050 TI es superior a una GTX 1050, y lo mismo ocurre con una GTX 1080 TI y una GTX 1080.

Otra forma de diferenciar tarjetas gráficas que utiliza NVIDIA es el tipo y la cantidad de memoria gráfica. No es algo muy habitual, pero no podemos pasarlo por alto. Por lo general una tarjeta gráfica GTX con más cantidad de memoria será más potente que otra con menos memoria, aunque compartan numeración. Por ejemplo, la GTX 1060 de 6 GB es superior a la GTX 1060 de 3 GB.

En cuanto al tipo de memoria una versión con memoria más rápida también será superior, aunque las diferencias dependerán de la gama. Por ejemplo, una GT 1030 con GDDR5 es muy superior a una GT 1030 con DDR4, mientras que una GTX 1060 con GDDR5 a 9 GHz es solo un poco más potente que una GTX 1060 con GDDR5 a 8 GHz.

Por suerte NVIDIA ha abandonado de momento otras marcas que usaba anteriormente, como “GT” y “SE”, con las que se refería normalmente a versiones más potentes y menos potentes de varias tarjetas gráficas con una misma numeración.

Notas finales

Con todo lo que hemos explicado no deberían tener problemas para identificar todos los modelos de tarjetas gráficas de NVIDIA que existen ahora mismo en el mercado. Por lo general los modelos “TI” se encuentran ubicados en la gama media y en la gama alta, y como dijimos las nuevas generaciones marcan avances importantes que vale la pena tener en cuenta, aunque no siempre es imprescindible ir por lo último.

A la hora de hablar del rendimiento podemos fijar un patrón básico que se cumple en la mayoría de los casos, y que puede servirles como guinda final para completar esta guía y tener más claro qué tarjeta gráfica elegir:

Tarjetas gráficas de gama alta: permiten jugar hasta en 4K con garantías.
Tarjetas gráficas de gama media: permiten jugar hasta en 2K con garantías.
Tarjetas gráficas de gama media-baja: permiten jugar en 1080p con garantías.
Tarjetas gráficas de gama baja: permiten jugar en resoluciones inferiores a 1080p con garantías.

 

Tarjetas gráficas de AMD: cómo diferenciar e identificar cada modelo y gama

La compañía de Sunnyvale realizó en su momento un cambio de nomenclatura en su serie de tarjetas gráficas de consumo general que complicó un poco la correcta identificación de sus diferentes series y gamas, y con la llegada de la serie Vega hemos visto un nuevo cambio que de nuevo ha puesto las cosas un poco más difíciles. No se preocupen, con esta guía tendrán a su alcance todo lo que necesitan para identificar y diferenciar correctamente todos los modelos que forman el catálogo pasado y presente de tarjetas gráficas de AMD.

También nos vamos a limitar a la identificación de aquellas tarjetas gráficas de AMD que podemos considerar como relativamente recientes, es decir, aquellas que todavía pueden tener sentido en configuraciones actuales tanto por rendimiento como por soporte de APIs.

Antes de empezar les recordamos que pueden dejar cualquier duda en los comentarios. Pónganse cómodos, que arrancamos.

Tarjetas gráficas de AMD: líneas de producto

 

AMD también tiene diferentes gamas de tarjetas gráficas con las que cubre tanto el sector de consumo como el sector profesional, siguiendo una división similar a la que vemos en sus homónimas de NVIDIA, aunque la firma de Sunnyvale mantiene una estrategia muy distinta.

NVIDIA limita el rendimiento en FP64 (doble precisión) en sus tarjetas gráficas de consumo general. Solo la gama Tesla ofrece el máximo potencial en este sentido, algo que sin embargo no ocurre con las tarjetas gráficas Radeon de AMD.

Podemos entenderlo mejor con un ejemplo, una Radeon RX Vega 64 alcanza los 611 GFLOPs en FP64 en la prueba Sandra 2017: Scientific Analysis (GEMM), mientras que una GTX 1080 TI apenas llega a los 332 GFLOPs. En esa misma prueba trabajando en FP32 ambas logran el mismo resultado: 6 TFLOPs.

Esto significa que a efectos de utilizar una tarjeta gráfica para jugar y para trabajar las Radeon de AMD ofrecen un valor más equilibrado por no tener limitado el rendimiento en FP64. Dicho esto pasamos ver las tres grandes gamas de productos que comercializa actualmente la firma de Sunnyvale:

Aunque las tres gamas tienen muchos puntos en común, sobre todo gracias a lo que hemos comentado de que AMD no limita el rendimiento en FP64 en su gama de consumo general como lo hace NVIDIA, lo cierto es que hay diferencias importantes que debemos tener en cuenta. Estas son las más relevantes:

  1. Las Radeon Pro y Radeon Instinct tienen, en la mayoría de los casos, más memoria gráfica para soportar cargas de trabajo más intensas.
  2. Tanto la serie Radeon Pro como la serie Radeon Instinct utilizan memoria con tecnología ECC(corrección de errores), lo que las hace viables para trabajar con simulaciones repetidas que generen una gran carga en el equipo.
  3. Las Radeon Pro tienen controladores optimizados para trabajar con aplicaciones profesionales concretas, y lo mismo ocurre con las Radeon Instinct.
  4. La serie Radeon Instinct está pensada para acelerar vía GPU redes neurales y sistemas de inteligencia artificial, aprendizaje profundo e inferencia, por lo que vienen sin conectores de imagen.
  5. La gama Radeon HD-RX prioriza el rendimiento en juegos, lo que significa que sus controladores se centran en dicho ámbito y que no tienen porque ofrecer la misma experiencia que una Radeon Pro equivalente (por especificaciones) en aplicaciones profesionales.

Tarjetas gráficas de AMD: generaciones

 

Ahora que tenemos claras las gamas de producto podemos empezar el proceso de identificación de cada tarjeta gráfica Radeon de AMD dentro del sector de consumo general. Empezamos con las generaciones, un apartado clave ya que es el que determina si una tarjeta gráfica es actual, antigua u obsoleta.

En el caso de las tarjetas gráficas de AMD encontramos nomenclaturas diferentes que como dijimos complican el proceso de identificación, así que vamos a dejar un resumen de las diferentes versiones que ha utilizado la compañía durante los últimos años para que les sirva como guión:

Etapa Radeon HD

En este apartado entran todas las tarjetas gráficas lanzadas hasta el debut de la arquitectura GCN, utilizada en las GPUs que montan PS4 y Xbox One. El primer número se refiere a la generación, y así es como se dividen:

 

Etapa Radeon RX X00-Vega

Es la etapa en la que todavía nos encontramos, aunque se han producido algunos cambios en la nomenclatura que pueden ser confusos y que vamos a aclarar a continuación.

Las diferentes generaciones que ha lanzado AMD han experimentado cambios menos acentuados desde la llegada de la Radeon HD 7000, y debemos tener cautela ya que hay muchos modelos que son renombres de los anteriores y que presentan modificaciones menores.

En el paso de las HD 7000 a las Radeon RX 200 solo las soluciones de gama alta, R9 290 y R9 290X, fueron tarjetas gráficas realmente nuevas. La serie Radeon RX 300 estuvo compuesta en su mayoría por renombres de la serie RX 200, salvo las Radeon R9 Nano, Radeon R9 Fury y Radeon R9 Fury X, que fueron soluciones gráficas totalmente nuevas.

Por último tenemos las Radeon RX 400, una generación totalmente nueva que fue renombrada en la serie RX 500. Las Radeon RX Vega fueron tarjetas gráficas nuevas.

Tarjetas gráficas de AMD: gamas

Ahora que sabemos cómo identificar la generación en la que se encuadra una tarjeta gráfica Radeon nos toca ver cómo podemos diferenciar la gama. Por lo general se mantiene el esquema clásico de los números, aunque con la llegada de la serie Fury y Vega AMD cambió el esquema, así que debemos tenerlo en cuenta.

Para entender mejor esto vamos a explicarlo con dos ejemplos: Radeon R9 290 y Radeon R9 270. El número “9” indica alto rendimiento, el número “2” indica la generación y el siguiente número, “9” y “7”, la gama. El primero significa gama alta y el segundo gama media. Los números “5” y “3” se utilizan en gamas bajas, que normalmente son renombres de generaciones anteriores.

Dicho esto podemos establecer la división que os dejamos justo debajo. Tener en cuenta que cada clasificación se refiere a su generación, es decir, una R9 290 fue gama alta, pero hoy ha quedado superara por varias generaciones y cuadra como gama media.

Con la llegada de las series RX 400 y RX 500 todo esto se simplificó en gran medida. El primer número se refiere a la generación y el segundo a la gama:

Les recordamos que las Radeon R9 Fury, Nano y Fury X son los topes de gama anteriores a las Radeon RX Vega 56 y Vega 64. En éstas últimas el “56” y el “64” se refiere al total de unidades de computación activas, lo que significa que “mayor es mejor”, ya que indica más shaders y más potencia bruta.

Tarjetas gráficas de AMD: otras cosas a tener en cuenta

 

Los cambios de nomenclatura nos dejan un catálogo complicado, aunque esperamos que todo lo que hemos explicado les sirva para situarlos un poco mejor y tener más claras las diferencias entre generaciones y gamas.

Sin embargo, y por si todo lo anterior fuera poco, también hay que tener en cuenta otras cosas a la hora de identificar tarjetas gráficas de AMD. La compañía de Sunnyvale ha utilizado en ocasiones la letra “X” para diferenciar a sus modelos tope de gama. Por ejemplo la Radeon R9 290 está por debajo de la Radeon R9 290X.

También comercializa actualmente versiones con diferentes configuraciones de memoria. Así, podemos encontrar la RX 580 con 4 GB de GDDR5 y la RX 580 con 8 GB de GDDR5, y también las RX 560 con 2 GB y 4 GB. En la primera las diferencias no se limitan a la cantidad de memoria, sino también a la frecuencia de la misma, ya que el modelo de 8 GB funciona a 8 GHz en lugar de a 7 GHz.

Los modelos inferiores de generaciones anteriores también pueden montar memoria gráfica DDR3 en lugar de GDDR5. Debemos evitarlo siempre, es mucho mejor 1 GB de GDDR5 que 2 o 4 GB de DDR3 o DDR4 cuando hablamos de memoria gráfica.

Notas finales

Con todo lo que hemos explicado deberán poder identificar sin problemas cualquier tarjeta gráfica de AMD lanzada al mercado durante los últimos diez años, aunque como dijimos al inicio si tenen cualquier duda poden exponerla en los comentarios y la resolveremos.

Ya lo hemos dicho en ocasiones anteriores, pero lo repetimos una vez más. A la hora de elegir una tarjeta gráfica no es necesario buscar lo último ni lo más caro. Si queremos jugar en 1080p una tarjeta gráfica como la RX 560 de 4 GB puede ser más que suficiente si nos conformamos con calidades medias-altas y menos de 60 FPS en la mayoría de los casos.

Antes de terminar les dejamos un guión que les ayudará a tener claro el rendimiento en juegos que poden esperar de cada gama:

Procesadores, tarjetas gráficas y cuello de botella todo lo que debes saber

El sector de los procesadores de consumo general acumula una gran cantidad de generaciones, de gamas y de modelos, y lo mismo ocurre con el sector de las tarjetas gráficas, que ha pasado por una etapa complicada debido a la burbuja del minado de criptodivisas. Dicha burbuja dio un enorme impulso al mercado de tarjetas gráficas de segunda mano, una alternativa muy interesante y atractiva, sobre todo tras la estabilización de los precios que se ha producido durante los últimos meses.

Elegir una tarjeta gráfica para jugar depende de muchos factores. El primero es el precio, ya que será nuestro presupuesto el que determine a qué gama podremos aspirar. Una vez que tenemos esa base debemos tener en cuenta la resolución a la que vamos a jugar y la configuración de nuestro equipo, tanto en lo que respecta al espacio que tenemos en el gabinete como a la fuente de alimentación, y también al procesador.

No todos los procesadores ofrecen el mismo rendimiento, esto está claro, pero no todo el mundo es consciente de la importancia que tienen a la hora de jugar y de cómo pueden afectar al rendimiento de la tarjeta gráfica. Si unimos una tarjeta gráfica de alto rendimiento a un procesador de baja potencia tendremos un enorme cuello de botella, ya que el CPU no podrá trabajar al nivel que exige la GPU y ésta quedará desaprovechada.

Procesadores y cuello de botella: ¿por qué es un problema tan grave?

A la hora de montar un PC para juegos es fácil pensar que casi todo el presupuesto debe ir destinado a la tarjeta gráfica y sí, no es una afirmación errónea, pero con matices. El procesador juega un papel fundamental en el rendimiento del equipo, ya que es el encargado de realizar las tareas generales que permiten el trabajo especializado del resto de componentes.

Cuando un procesador no es capaz de procesar datos a la velocidad que le demanda algún componente podemos considerar que hay un cuello de botella. Es importante tener en cuenta que esto no ocurre únicamente en procesadores que tengan una baja frecuencia de trabajo, sino que también puede suceder en aquellos que no sean capaces de manejar de forma simultánea el número de hilos que requiere una determinada aplicación.

Si hablamos de juegos el procesador se encarga, entre otras cosas, de procesar acciones en tiempo real, física, animaciones, interfaz y datos de sonido. Esto quiere decir que hay algunos ajustes que podemos configurar para reducir el consumo de CPU en algunos juegos, aunque debemos tener claro que es más complicado suavizar el impacto de un cuello de botella presente en el procesador que una falta de rendimiento a nivel de GPU.

El motivo principal es simple, si nuestra GPU no es muy potente bastará con reducir la resolución. Este cambio ya suele ser suficiente en la mayoría de los casos, pero también podemos bajar la calidad gráfica para conseguir una experiencia aceptable. Por contra, si nuestro procesador no da la talla puede que tengamos un problema imposible de resolver (por ejemplo en juegos que requieren cuatro núcleos pero tenemos dos núcleos).

Rendimiento de Assassin´s Creed Odyssey en configuraciones de 2, 4 y 6 núcleos. En procesadores de 2 núcleos no arranca, y solo rinde de forma óptima a partir de cuatro núcleos y ocho hilos. (DSOGaming).

¿Qué síntomas identifican un cuello de botella debido al procesador?

Tener un cuello de botella causado por el procesador no implica que no podamos disfrutar de un rendimiento óptimo en ciertas aplicaciones, o que no podamos ejecutar aquellas en las que se producen problemas por dicho cuello de botella.

Para entenderlo mejor nos basta con un ejemplo sencillo. Un procesador Core 2 Duo puede ofrecer una buena experiencia en Windows 10 y con aplicaciones ligeras, también puede ejecutar juegos como GTA V, pero en dicho juego actúa como cuello de botella por su bajo IPC y porque solo tiene dos núcleos (el juego requiere cuatro núcleos o cuatro hilos para funcionar correctamente).

Identificar un cuello de botella producido por el procesador del equipo puede ser complicado en algunos casos, así que os dejamos una serie de síntomas que les permitirán confirmarlo con total seguridad:

¿Qué puedo hacer para evitar el cuello de botella?

No todos los procesadores ofrecen el mismo rendimiento, ni siquiera dentro de una misma gama, y tampoco podemos esperar un rendimiento uniforme en las diferentes aplicaciones que utilizamos a diario.

Conseguir un equilibrio perfecto entre componentes es sencillamente imposible. Siempre vamos a tener un determinado cuello de botella, que puede ser más o menos marcado en función de la configuración del equipo y de las exigencias de cada aplicación. Algunas aplicaciones dependen mucho de la CPU, tanto que pueden requerir un nivel por encima de lo normal, mientras que otras requieren más GPU y pueden llevarnos a la misma situación. Siempre tendremos cuello de botella, pero la clave está en reducirlo al mínimo para conseguir una experiencia óptima.

Ya hablamos sobre ello hace unos días en un artículo dedicado a montar un PC Gaming equilibrado. El presupuesto y el uso que vayamos a dar al equipo marcan las bases sobre las que debemos partir para montar un equipo equilibrado, y a partir de ahí debemos elegir con cautela.

No vamos a hacer un listado exhaustivo ya que podríamos listar tantas configuraciones que este artículo sería prácticamente infinito. En su lugar les vamos a dejar una serie de configuraciones de referencia que les servirán para tener un punto de partida sobre el que trabajar en montajes concretos. No sólo intentaremos evitar el cuello de botella provocado por procesadores mal elegidos, sino que les mostraremos configuraciones equilibradas en todos sus componentes.

Aquí podemos ver el impacto que tiene el procesador en el rendimiento de una tarjeta gráfica de gama media y de gama alta. (Hardware Unboxed)

 

¿Cómo puedo disminuir el cuello de botella en el procesador?

La solución definitiva es clara: cambiar el procesador. Si no podemos cambiar dicho componente o simplemente queremos esperar al lanzamiento de una nueva generación de procesadores podemos reducir los efectos negativos que produce este cuello de botella siguiendo los consejos queles vamos a dejar a continuación.

Tengan en cuenta que no harán milagros, y que si nuestro procesador está muy por debajo de lo que exige una determinada aplicación puede que ni siquiera lleguemos a conseguir una mejora significativa.

Así escala Shadow of the Tomb Raider en función del procesador utilizado. El salto de cuatro núcleos (Core i5 6600K) a seis núcleos (Ryzen 5 2600X) marca una diferencia clara. (Guru3D)

¿Qué procesador es el mínimo recomendable para cada tarjeta gráfica?

Tampoco tiene sentido hacer un listado completo que cubra de forma exhaustiva cada tarjeta gráfica, ya que nos llevaría a ampliar este artículo de forma innecesaria. En este caso vamos a hacer una división por gamas que nos permitirá establecer de forma sencilla los mínimos que pueden tomar como referencia.

Como hemos dicho partiremos del mínimo recomendado para una buena experiencia, lo que significa que aunque habrá cuello de botella el mismo se encuadrará dentro de lo que podemos considerar como un nivel aceptable.

Si ya tienen una computadora y les gustaría tener una idea de si tiene o no cuello de botella, éste calculador puede ayudarles.

Fuente.

Memoria RAM qué es, por qué es importante y recomendaciones

La memoria RAM es un componente básico en cualquier equipo.

Como anticipamos su importancia está fuera de toda duda, ya que aunque ejerce una función distinta a la del procesador no solo resulta básico para poder utilizar una PC (o cualquier dispositivo electrónico), sino que además juega un papel fundamental en el rendimiento del sistema.

Sin más preámbulos empezamos. Como siempre esperamos que este artículo os sea de ayuda y les invitamos a dejar cualquier duda en los comentarios.

¿Qué es y por qué es importante la memoria RAM?

RAM son las siglas de “Random Access Memory” o “Memoria de Acceso Aleatorio”. Su formato más extendido es el de un PCB a modo de pastilla rectangular sobre el que se asientan diferentes chips que contienen cantidades determinadas de memoria RAM.

La memoria RAM siempre se ha medido partiendo de un pilar básico: su capacidad. Los kilobytes fueron el nivel más utilizado entre finales de los setenta y principios de los ochenta. Posteriormente dejaron paso a los megabytes y finalmente llegamos a los gigabytes, que es la medida que utilizamos actualmente, aunque ya empezamos a hablar de terabytes en el sector profesional.

Como el procesador la memoria RAM se inserta en la placa base y se comunica con diversos elementos del sistema. Su función principal es almacenar datos e instrucciones para que puedan ser accedidos por otros componentes básicos, de manera que evita que tengan que volver a pasar por el procesador o incluso por la tarjeta gráfica.

Podemos entender mejor su funcionamiento con un ejemplo sencillo. Cuando encendemos la PC y arrancamos un juego éste carga una serie de datos básicos que necesita en la memoria RAM, y se mantienen en ella de forma permanente o hasta que necesita sustituirlos por otros datos (por ejemplo al cambiar de misión o de mundo e iniciar un nuevo proceso de carga). De esta forma se eliminan las cargas constantes y se consigue un rendimiento y una fluidez óptima.

La capacidad de la memoria RAM es fundamental, de hecho es lo primero que debemos priorizar a la hora de comprar, ya que si no tenemos la capacidad mínima que exigen determinadas aplicaciones y juegos no disfrutaremos de una buena experiencia, y en el peor de los casos ni siquiera podremos iniciarlas. Los sistemas operativos modernos cuentan con sistemas de memoria virtual que permite utilizar una parte del sistema de almacenamiento (HDD o SSD) para cubrir las carencias de memoria RAM, pero no obrará milagros si no llegamos a un mínimo.

Es importante tener en cuenta además que la memoria RAM es un tipo de memoria volátil, lo que significa que a diferencia de los HDDs o los SSDs pierde la información almacenada una vez que se apaga.

Memoria RAM: capacidad

Hemos dicho que la capacidad (o la cantidad) de memoria RAM es lo primero que debemos tener en cuenta, pero debemos recordar que hay diferentes niveles que podemos considerar como óptimos en función de lo que vayamos a hacer con la PC.

Hoy por hoy lo más normal es encontrar módulos de memoria con configuraciones mínimas de 1 GB y kits con configuraciones mínimas de 4 GB (dos módulos de 2 GB cada uno). A continuación les dejamos un listado con las cantidades recomendadas para disfrutar de una buena experiencia de uso en diferentes entornos y con distintas aplicaciones.

 

Memoria RAM: tipos, velocidad, latencia y canales

Velocidad, latencia y canales son tres aspectos que afectan de forma directa al rendimiento de la memoria RAM. La capacidad es el principal porque representa el punto de partida, pero su rendimiento global se ve afectado por esos elementos.

Por ejemplo, si un juego pide 8 GB de RAM y contamos con 4 GB de RAM a 3 GHz no podremos moverlo de forma óptima, pero si contamos con 8 GB de RAM a 1.666 MHz no tendremos problemas. Es un ejemplo sencillo pero efectivo, ya que nos permite entender a la perfección el peso que tiene la cantidad sobre la velocidad cuando hablamos de memoria RAM.

Cada estándar de memoria ofrece unas prestaciones distintas, aunque actualmente el estándar es la memoria DDR4. A continuación dejamos un resumen con las características clave de cada tipo:

La velocidad determina la rapidez a la que es capaz de trabajar la memoria RAM y afecta, junto con el bus de datos, a su ancho de banda. Una mayor velocidad permite realizar transferencias en menos tiempo. Las operaciones de almacenar, borrar y realmacenar nueva información y datos se completarán más rápidamente, lo que en algunos casos puede marcar una diferencia importante de rendimiento.

No hay un único caso, pero no es necesario ir por los módulos más rápidos y caros, ya que podemos fijar niveles óptimos en función de cada arquitectura y gama a partir de los cuales se diluye el valor calidad-precio. En el caso de los procesadores Pentium y Core a partir de los 2,400 MHz y 2,666 MHz entramos en un nivel óptimo, mientras que en el caso de los Ryzen de primera y segunda generación es recomendable llegar a los 2,933 MHz-3,000 MHz.

Además de la capacidad, el tipo de memoria y la velocidad debemos tener en cuenta la configuración de módulos que vamos a montar, ya que de ellos dependerá el bus de memoria que utilizará el sistema. Es a esto a lo que nos referimos cuando hablamos de canales.

Cuando conectamos un único módulo de memoria RAM a una placa base éste trabaja sobre un bus de 64 bits, y al instalar dos módulos de memoria RAM la cifra sube a 128 bits. Esto es lo que se conoce como modo de doble canal. En equipos tradicionales (con GPU dedicada) no marca una gran diferencia de rendimiento en la mayoría de los casos, pero si utilizamos una GPU integrada que recurre a la RAM como memoria gráfica puede elevar el rendimiento de forma notable, así que es mejor tenerlo en cuenta.

Las plataformas de última generación para consumo general soportan configuraciones de doble canal, mientras que los sistemas HEDT y las plataformas profesionales soportan configuraciones de cuádruple y hasta séxtuple canal, que suben el bus de datos a 256 bits y 384 bits.

Pasamos ahora a la latencia. La latencia es el retraso que experimenta la memoria de cara a la realización de distintas operaciones, por lo que acaba teniendo un impacto significativo en el rendimiento de la misma.. Afecta al rendimiento y se relaciona de forma directa con la velocidad de trabajo, ya que normalmente las memorias más rápidas tienen latencias más elevadas.

Con todo su impacto no resulta significativo salvo en casos muy extremos, así que no debemos preocuparnos demasiado. A continuación dejamos un ejemplo sencillo que muestra el tiempo de acceso de dos tipos de memoria DDR3 con diferentes frecuencias y latencias, éstas últimas expresadas como CL9 y CL8:

Hemos visto muchas cosas, así que llega el momento de hacer un resumen con todo lo que debemos sacar en claro de lo expuesto en este artículo:

  1. Debemos buscar módulos de memoria RAM con unas latencias y unas frecuencias equilibradas. En DDR4 siempre serán un poco más altas que en DDR3.
  2. Si tenemos gráfica integrada debemos apostar por una configuración en doble canal para mejorar el ancho de banda y obtener un mayor rendimiento.
  3. La cantidad de memoria RAM debe ser nuestro primer objetivo. Por ejemplo, si vamos a jugar es mejor montar 8 GB de RAM a 2.133 MHz que 4 GB a 3.000 MHz.
  4. Si no vas a utilizar gráfica integrada no es imprescindible el doble canal.
  5. Un usuario normal no necesita módulos de memoria RAM a más de 3.200 MHz.

 

Fuente.

Guía Wi-Fi 6 ¿Qué debes saber sobre la próxima norma inalámbrica?

Wi-Fi 6 es la versión más nueva y avanzada del estándar de interconexión inalámbrica de dispositivos y redes de área local sin cables usada por decenas de millones de dispositivos, Wi-Fi.

Aunque ya se han anunciado dispositivos compatibles (básicamente routers) las especificaciones finales aún no han sido definidas por la organización responsable Wi-Fi Alliance, algo que se espera concrete a finales de 2019. Ello dará paso a una nueva generación de dispositivos actualizados que reemplazará al actual Wi-Fi ac y junto al 5G, cambiarán el panorama de la conectividad a redes sin cables en la próxima década.

Denominación Wi-Fi 6

Hace unos meses Wi-Fi Alliance anunció cambios en la denominación de sus normas inalámbricas para ayudar a los usuarios a identificar los dispositivos, introduciendo nombres generacionales simplificados que aparecerán en los nombres de dispositivos y descripciones de los productos. Una nueva denominación más sencilla de entender y que se concreta en:

También se establecerá un nuevo modelo visual que aparecerá en todos los dispositivos en lugar de las versiones clásicas con letras:

Mejoras en Wi-Fi 6

Wi-Fi ax ofrecerá un rendimiento de hasta 10 Gb/s cuando la norma esté desarrollada, cuadriplicando la velocidad real frente a Wi-Fi ac gracias a la utilización más eficiente del espectro. También ofrecerá una mayor fiabilidad y un menor consumo de energía de los dispositivos que la utilicen, aumentando su autonomía.

Diseñada para funcionar en las bandas actuales de 2,4 GHz y 5 GHz, otra de las mejoras llegará de su mayor capacidad de dispositivos conectados especialmente en escenarios de despliegue densos de redes de área local, WLAN, el sistema de comunicación inalámbrico destinado a minimizar las conexiones cableadas.

802.11ax es conocido como “conexión inalámbrica de alta eficiencia” y, como decíamos, promete un mayor rendimiento y menos congestión en redes inalámbricas. Aunque técnicamente Wi-Fi 6 solo tendrá una tasa de datos un 37% más rápida que 802.11ac, lo que es más significativo es que la especificación ofrecerá cuatro veces el rendimiento por usuario en entornos muy concurridos, así como una mejor eficiencia energética, lo que debería traducirse en un aumento en la duración de la batería del dispositivo.

Para lograr esas mejoras, 802.11ax implementa una variedad de cambios que incluyen varias tecnologías multiusuario que han sido tomadas de la industria de las telecomunicaciones celulares, es decir, MU-MIMO y OFDMA, técnicas que mejoran en gran medida la capacidad y el rendimiento al permitir más conexiones simultáneas y un mejor uso del espectro.

Además de abordar la cobertura superpuesta de la gran cantidad de dispositivos y las implementaciones de red que surjan a medida que se desplieguen los millones de dispositivos bajo la Internet de las Cosas - IoT, Wi-Fi 6 estará equipado para manejar la demanda cada vez mayor de tasas de datos multiusuario más rápidas.

Características Wi-Fi 6

Wi-Fi 6 está basado en el actual Wi-Fi ac, pero ofrecerá más de 50 funciones actualizadas. No se conoce si todas ellas estarán disponibles en las especificaciones finales, pero se apuntan al menos algunas con carácter general como:

Hay que destacar que 30 compañías de tecnología con Qualcomm a la cabeza han pedido a los reguladores de telecomunicaciones un aumento del espectro de uso para Wi-Fi 6, “esencial para satisfacer la demanda de la próxima generación de servicios de banda ancha inalámbrica”. Para cumplir con la demanda de Wi-Fi las compañías propusieron que se abra la banda de 6 GHz a tecnologías sin licencia y se dividan en cuatro subbandas con diferentes reglas técnicas y protecciones de interferencia.

La petición es sumamente razonable. La banda de 2.4 GHz hace tiempo que está saturada por la electrónica común, mientras que la de 5 GHz tiene un espectro insuficiente para canales de ancho de banda más amplio (como 80 o 160 MHz) y porciones de 5 GHz están sujetas a restricciones que limitan su uso. Cuando se incorporen los miles de millones de dispositivos IoT (desde una simple taza de café) puedes comprender que el espectro volverá a saturarse sin importar la mayor eficacia de las normas inalámbricas. Se espera que la FCC en Estados Unidos apruebe la banda de 6 GHz en el futuro para Wi-Fi 6.

La norma es compatible con anteriores versiones del estándar aunque se necesitarán nuevos dispositivos para aprovechar sus ventajas. Varios proveedores han presentado ya los primeros routers compatibles con la nueva generación como:

Se espera que las especificaciones finales de Wi-Fi 6 se publiquen a finales de 2019, aunque es seguro un gran despliegue de dispositivos a lo largo de año.

Fuente.

Mejores tarjetas madre 2018

Con 2018 llegando a su fin y probablemente uno de los años más ocupados de los últimos tiempos en cuanto a lanzamientos de placas madre y nuevos chipsets, una sobreabundancia de opciones hace que elegir la placa madre correcta parezca una tarea algo ardua. Como la competencia se ha recuperado una vez más entre Intel y AMD en el segmento de CPU. Es hora de seleccionar algunas tarjetas madre notables e interesantes de lo que está disponible actualmente.

Nuestras recomendaciones se basan completamente en opinión personal y profesional. En particular, hay muchas placas base diferentes en una gran cantidad de conjuntos de chips, por lo que seleccionamos nuestras mejores selecciones según 3 segmentos, independientemente del conjunto de chips. Pueden darse cuenta de que son muchos chipsets Z390. Hay mucho que amar en la cosecha actual de Z390.

La mejor placa base 2018: el dinero no es problema

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Al comprar una nueva tarjeta madre, uno de los aspectos más comúnmente comparados al elegir entre modelos de placa base es el precio. El presupuesto gastado en una tarjeta madre es una inversión no solo en las especificaciones en bruto que se ofrecen en el chipset, sino también en las características específicas del proveedor que los fabricantes aportan a la mesa para intentar mostrar a los consumidores por qué el dinero ganado con tanto esfuerzo debería destinárseles. Una placa de este tipo que incluye un paquete impresionante y repleto es el MSI MEG Z390 GODLIKE que, fuera de la creación de MSI MEG X399, es la placa madre de escritorio más completa de las empresas durante mucho tiempo. La lista de especificaciones no solo es larga y distinguida como la placa, sino que la estética está inspirada en RGB con múltiples zonas de iluminación que se pueden personalizar, así como disipadores de calor en gris neutro y negro y una pequeña pantalla OLED programable incrustada en el panel entre la RAM ranuras y la entrada de alimentación ATX 24 V de 24 pines. Algunos podrían decir que se ve muy fuerte para una amplia gama de construcciones.

Algunas de las características más destacadas del Z390 GODLIKE incluyen un trío de ranuras M.2, cada una con su propio disipador de calor M.2 dedicado; un solo puerto U.2 también está presente para el almacenamiento masivo y esta placa tiene soporte para configuraciones de gráficos múltiples SLI de cuatro vías y CrossFire de cuatro vías para los sistemas de juego más rápidos que se puedan desear. Para los entusiastas y los overclockers, la placa tiene una distribución de potencia de 16 fases de aspecto sólido y para los jugadores es un par de códecs de audio Realtek ALC1220 HD para cuidar la conectividad de audio del panel frontal y posterior. Lo que lo distingue del resto es la inclusión de una tarjeta de captura dedicada ubicada en el paquete de accesorios, lo que significa que los creadores de contenido y los usuarios pueden comprar una solución para hacer todo lo que necesitan. La MSI Z390 GODLIKE es una de las tarjetas más ricas en características que haya en el zócalo LGA1551.

La mejor placa base 2018: Gaming/Performance

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En cuanto a la gran cantidad de tarjetas madre Z390 actualmente en el mercado, muchas de las gamas de productos están dirigidas a los jugadores. Una de las marcas de juegos basados en componentes más prominentemente comercializados es ASUS y la marca Republic of Gamers. ASUS cuenta actualmente con tres marcas principales de placas base centradas en los juegos, con el nuevo nombre de TUF Gaming, el Strix de gama media y la serie Maximus de gama alta. Mi elección para usuarios de rendimiento y juegos es el Código ASUS ROG Maximus XI. Con su combinación de estética acorazada, entrega de potencia de 8 + 2 fases centrada en el rendimiento y capacidad para admitir memoria DDR4-4400 de forma inmediata, es un buen paquete general. La armadura ROG presenta un tema negro sólido que se presenta como un fondo elegante y neutral para el RGB de zonas múltiples que se puede personalizar con el software ROG Aura Sync.

Con soporte para configuraciones de tarjetas two-way SLI y three-way CrossFire, es una base sólida para un elegante sistema de juegos. La ROG Maximus XI Code tiene un par de ranuras M.2 ocultas debajo de la armadura ROG que cubre la mayoría del PCB y también incluye seis puertos SATA. Algunas de las características más útiles para los jugadores incluyen el códec de audio HD SupremeFX S1220A de 7.1 canales, así como la inclusión del módulo Intel 9560 Wi-Fi 802.11ac que es capaz de soportar velocidades de hasta 1.73 Gbps (2T2R). Una de las cosas que puede hacer o deshacer la experiencia de juego de un usuario es el software y ASUS está en la parte superior del juego en lo que va del software incluido, como la utilidad GameFirst V y el software de audio Sonic Radar III, que ayuda a los jugadores a identificar cosas como la ubicación de disparos y explosiones para una ventaja adicional.

En cuanto al costo, la Code Maximus XI actualmente se está vendiendo por  un precio justo si se considera a su hermana mayor, la ROG Maximus XI Fórmula. Claro que la Fórmula agrega algunas cosas más como un nuevo Aquantia AQC111C 5 G NIC y disipadores térmicos EKWB, pero la Code representa una oferta mejor valorada para los juegos.

La mejor placa base 2018: Costo/beneficio

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Pasar a mi selección de mayor valor para el periodo vacacional de 2018 es una plataforma muy bienvenida para jugadores y creadores de contenido con un presupuesto ajustado. No es un secreto que AMD alcanzó la métrica de rendimiento correcta con su arquitectura Zen, pero el buen valor no solo se limita a los procesadores, sino también a las placas base. La MSI B450 Tomahawk es el epítome del valor con una variedad de funciones de bajo costo pero eficaces. Una mezcla de patrones negros y grises en el PCB, con disipadores de calor de color gris metálico y una gran variedad de LED RGB en la esquina superior derecha, hace de esta una base neutral para un sistema de juego de tarjeta gráfica única basado en Ryzen.

La MSI B450 Tomahawk tiene un par de controladores de gama media con un códec de audio Realtek ALC892 HD y Realtek 8111H Gigabit LAN. También está presente una única ranura M.2, seis SATA y dos ranuras PCIe 3.0 de longitud completa con soporte para CrossFire de dos vías que conforman la mayor parte del conjunto de características físicas. Hay soporte para memoria DDR4-3466 y MSI incluye un paquete de software robusto para complementar esta buena opción. El B450 Tomahawk cuesta alrededor de $2,500.00 en la actualidad, que, aparte de los chipsets X470 y el propio B450 Gaming Pro Carbon AC de MSI, ofrece el mejor valor en mi opinión de todas las placas base B450 de tamaño ATX.

Guía SSD todo lo que debes saber (Mayo 2018)

Guía SSD con todo lo que debes saber de estas unidades de almacenamiento.

SSD es uno de los componentes más interesantes que hoy en día un usuario debe valorar en la compra de un equipo informático nuevo o en la actualización de un equipo existente, sea reemplazando el disco duro en una laptop o instalando una SSD junto a él en una PC.

Las ventajas de estas unidades de estado sólido sobre los discos duros son variadas, especialmente un rendimiento muy superior en tiempos de acceso, arranque del sistema operativo, en la apertura de aplicaciones o en transferencia de datos.

Basadas en memorias NAND flash, la ausencia de partes móviles de una SSD también le otorgan otras ventajas, en ruido, emisión calorífica o consumo. La mejora de su robustez y resistencia a fallos ha sido otra constante y las últimas generaciones se acercan al tiempo medio entre fallos (MTBF) que ofrece un disco duro de consumo.

La llegada al mercado de nuevos formatos aún más interesantes que los clásicos conectados a la interfaz SATA y la rebaja de precio constante que ha venido registrando el sector hasta 2016, ha añadido atractivos adicionales para convertir a SSD en el componente recomendado para almacenamiento masivo. Hoy repasamos todo lo que un usuario debería conocer de estas unidades y actualizamos la guía de compra con los modelos más interesantes en rendimiento/precio.

Formatos

El formato más popular y versátil es el que utiliza el estándar de 2,5 pulgadas (igual que los discos duros). Si lo vas a montar en un laptop solo tienes que asegurarte que su altura sea soportada, porque existen unidades de 9,5 mm y 7 mm. Para PC, te sirven todos los existentes. Puedes utilizarlos tal y como se entregan aunque lo ideal es comprar un adaptador a 3,5 pulgadas para un mejor montaje.

El segundo formato más importante a valorar es el denominado M.2. Destinado a sustituir a los mSATA, sus ventajas en tamaño, peso y consumo sobre los que usan el estándar de 2,5 pulgadas, son enormes y se pueden utilizar en portátiles o sobremesa. También mejora en rendimiento dependiendo de la interfaz utilizada como luego veremos. Entre sus desventajas, podemos citar un mayor coste y menos versatilidad ya que no todas las placas base lo soportan.

 

Un tercer formato que podemos encontrar para PC es el de tipo tarjeta insertada directamente en un slot PCI de la placa base. En este formato se incluyen las unidades que montan sus chips directamente en la tarjeta o si ésta se utiliza como accesorio para poder montar las M.2 anteriores en placas que no tengan un conector especializado.

Rendimiento – Buses de conexión

Otro elemento distintivo a la hora de comprar una SSD es su bus de conexión. Las unidades de 2.5 pulgadas se conectan a la interfaz SATA (no compres nada que no soporte SATA-III – 6 Gbps), mientras que M.2 se pueden conectar a SATA o a PCIe. Son éstas últimas las más extendidas y las que marcan la diferencia en rendimiento.

La interfaz utilizada termina redundando en un mayor rendimiento y es una de las principales ventajas de las SSD. Cuando reemplaces un disco duro verás como tu equipo “vuelve a la vida” en tiempos de arranque, apertura de aplicaciones, transferencia de archivos y en rendimiento general de la máquina.

Sin embargo, no todas las SSD ofrecen el mismo rendimiento incluso bajo el mismo bus de conexión, derivado de las memorias utilizadas y especialmente de su controlador. El usuario que compre hoy un SSD, no debería conformarse con menos de una unidad que no alcance los 500 Mbytes por segundo sobre SATA en velocidades de transferencia de datos tanto en lectura como en escritura. Hay SSDs muy baratas que rebajan este dato especialmente en escritura. Evítalas, no merecen la pena.

Las M.2 que utilizan PCIe son las unidades más rápidas que vas a encontrar en almacenamiento sólido de consumo. Utilizan la interfaz nativa PCI-e para disparar su rendimiento hasta un máximo teórico que llega a multiplicar por cinco el de las unidades de estado sólido conectadas a SATA. Aunque en sus inicios su precio era prohibitivo para el gran consumo, las distancias frente a SATA se están reduciendo y por ellas pasan el futuro del almacenamiento en PC.

A destacar que las nuevas generaciones de SSD M.2 PCIe soportan el estándar NVM Express, diseñada desde cero aprovechando la baja latencia y el paralelismo de los SSD PCI Express, ofrecen un rendimiento espectacular, convierten la unidad en arrancable, permitiendo prescindir completamente de otras unidades de almacenamiento, como los discos duros.

Si vas a comprar este tipo de SSDs para reemplazar por completo disco duros, asegúrate que tu placa soporta o puede ser actualizada para soportar el protocolo NVM y convertir la unidad en arrancable. De lo contrario, no podrás utilizarla como unidad principal para instalar en ella el sistema operativo.

Capacidad

Hay una diferencia importante entre la forma que manejan los datos una SSD y un HDD. Una SSD escribe datos en trozos llamadas “páginas”. Un grupo de páginas se denomina un bloque y con el fin de escribir nuevos datos en un bloque ocupado, todo el bloque tiene que ser borrado primero. Para evitar la pérdida de datos, toda la información que existe en el bloque primero debe ser trasladado a otro lugar antes de que el bloque se puede borrar. Una vez que los datos se mueven y el bloque se borra, sólo entonces se pueden escribir.

Este proceso es casi instantáneo pero requiere espacio libre vacío para que funcione correctamente. Si no hay suficiente espacio libre el proceso pierde eficiencia y se ralentiza. Comentamos este apartado técnico porque afecta a la capacidad cuando realizamos la compra de una SSD. Para lograr su máxima eficiencia deberíamos dejar libre aproximadamente un 20 por ciento de la unidad.

De ahí que -actualmente- recomendemos la compra de una unidad de al menos 250 Gbytes si la queremos instalar en una laptop para reemplazar el disco duro instalado. Evitaríamos las unidades de 128 y 64 Gbytes, exceptuando si el presupuesto es crítico.

En un PC de sobremesa las necesidades de capacidad de almacenamiento son mayores tanto si reemplazamos todos los discos duros (caro pero más efectivo) como si hacemos convivir la SSD (como primera unidad de arranque para el sistema y aplicaciones) con el/los discos duros instalados.

 

Montar una SSD de baja capacidad y precio que funcione junto al disco duro es una buena opción para no gastar demasiado. Si tu presupuesto es más amplio y quieres lo mejor, puedes apostar totalmente por SSD. Unidades con 1, 2 y 4 Tbytes son ya comunes; Fixstars tiene a la venta modelos con 6 Tbytes; SanDisk o Samsung comercializarán unidades de 8 Tbytes este año, lo mismo que Intel de la mano de Micron ofertará modelos con 10 Tbytes.

Resistencia y Longevidad

A pesar de sus componentes mecánicos, los discos duros siguen siendo “norma y seña” en cuanto a resistencia de unidades de almacenamiento y de ahí su uso masivo en servidores y centros de datos 24/7 donde prima la fiabilidad por encima de todo. Además, requieren pruebas y certificaciones que pueden durar meses y por ello la entrada de SSDs ha sido hasta ahora tímida.

A diferencia de los discos duros, las SSD no tienen partes móviles lo que les otorgan una gran ventaja en cuanto a imposibilidad de fallo mecánico. Por contra, los SSD son más propensos a fallos de energía eléctrica mientras que la unidad esté en funcionamiento, provocando corrupción de datos o incluso el fallo total de los dispositivos. Además, los bloques de memoria en un SSD tienen un número limitado de operaciones de escritura.

Afortunadamente, las nuevas generaciones han mejorado muchísimo en fiabilidad. Todas las SSD incluyen células de memoria adicionales libres para cuando las otras fallen no perder capacidad, reasignando sectores dañados. Los fabricantes ofrecen 3, 5 o hasta 10 años de garantía y la vida media oficial de una SSD se estima entre 5 o 7 años.

 

Últimas pruebas de resistencia han confirmado este aumento de fiabilidad con algunas series de unidades sobreviviendo después de soportar una prueba masiva de escritura por encima de los 2 petabytes. Una cantidad de datos enorme que un usuario en condiciones reales (normales de uso) tardaría decenas de años en completar.

En las últimas generaciones de SSD, los fabricantes están apostando por las memorias flash NAND TLC, triple nivel por celda. Esta tecnología aumenta la densidad de almacenamiento y rebaja costes, pero reduce la resistencia de formatos anteriores como MLC y especialmente SLC, Single-Layer Cell que solo almacena un bit por celda y que ya no verás en el mercado de consumo.

Guía Fuente de poder, todo lo que debes saber y recomendaciones

La fuente de alimentación es uno de los componentes más importantes que forman parte de una PC, ya que se encarga de alimentar a todo el hardware que da vida a la misma y si ésta falla podríamos tener problemas muy graves.

No sería la primera vez que una fuente de alimentación con una potencia insuficiente falla y se lleva por delante algún componente. Si esto ocurre tendremos que cambiar la fuente y el componente estropeado, aunque se han dado casos extremos en los que la fuente se ha llevado de calle casi todo el sistema.

Para evitar esto es importante evitar el uso de una fuente de alimentación que sea inadecuada para el sistema que queremos armar. No solo debemos tener en cuenta la potencia de la fuente, sino su capacidad real, su amperaje, su eficiencia y los conectores que trae. Todo esto debe ser correlativo al presupuesto y a las necesidades reales del equipo que va a alimentar.

Esto es clave y debemos tenerlo muy en cuenta. Por ejemplo, para un equipo que va a tener un consumo de apenas 150 Watts no necesitamos recurrir a una fuente de 500 Watts con certificación 80 Plus Oro, es absurdo, tanto que puede que al fuente acabe costando más que todo el PC. El equilibrio es básico a la hora de ensamblar una PC y afecta sin excepción a todos y cada uno de los componentes.

¿Qué problemas puede dar una fuente de alimentación inapropiada?

Si hemos ensamblado una fuente de alimentación que no es la adecuada para una configuración determinada puede que la PC arranque y que todo parezca funcionar correctamente. Es normal, los requisitos de un equipo para arrancar son muy bajos y el consumo de energía en el escritorio de Windows o de cualquier otro sistema operativo son mínimos, pero cuando empezamos a mover aplicaciones éste se disparará y es ahí cuando pueden empezar los problemas.

En general podremos agrupar en tres puntos los problemas más comunes que evidencian que la fuente de alimentación falla o que no es capaz de suministrar la potencia que necesita el equipo:

Claves para elegir bien tu fuente de alimentación

Si quieres acertar en la elección de tu nueva fuente de alimentación tienes que partir de tres grandes conceptos: potencia, amperaje y eficiencia, todos ellos deben ir asociados a tu presupuesto y al resto de componentes del equipo, fundamental para conseguir ese equilibrio al que hicimos referencia.

-Potencia y amperaje: La potencia se mide en Watts y es el principal criterio que siguen los usuarios a la hora de elegir una determinada fuente de alimentación para su equipo. Es correcto ya que es un valor a tener en cuenta, pero el problema es que en muchos casos no se visualiza de forma realista y tampoco se complementa de manera apropiada con el amperaje, y las consecuencias de esto pueden ser nefastas.

La Radeon RX 480 de AMD fue un claro ejemplo esta problemática. Dicha tarjeta gráfica requería una fuente de alimentación de 500 Watts pero necesitaba un amperaje bastante alto en el riel de 12V que no se encuentra habitualmente en modelos de gama baja. Tengo constancia por contactos en el canal minorista de que muchos usuarios que actualizaron a dicha tarjeta gráfica tuvieron problemas por asociarla a una fuente de 500 W que no cumplía con los requisitos de amperaje.

Como hemos anticipado en las tarjetas gráficas el amperaje necesario se mide indicando el necesario en el riel de 12 voltios. Normalmente va de los 16 amperes de los modelos más eficientes hasta los más de 40 amperios de las soluciones más potentes y “tragonas”. Siempre debemos asociar el requisito de potencia al de amperaje cuando vamos a montar una PC con una tarjeta gráfica dedicada, ya que de lo contrario estaremos comprometiendo no solo el rendimiento real y la estabilidad del sistema, sino también la integridad del mismo.

-Eficiencia: es un concepto que en fuentes de alimentación se define como la energía eléctrica perdida en forma de calor que se produce por el propio trabajo de dicho componente, es decir, la potencia que pierde como consecuencia natural de su propio funcionamiento.

Actualmente esto se utiliza en las certificaciones 80 Plus, que se dividen de la siguiente forma:

Fuente de alimentación y tarjetas gráficas

Como hemos dicho anteriormente la potencia y el amperaje son los dos aspectos clave que debemos tener en cuenta a la hora de elegir una fuente de alimentación. Si vamos a montar una tarjeta gráfica es habitual ver que el fabricante asocia un determinado requisito como fuente de alimentación expresado en Watts, y puede añadir determinados conectores de alimentación adicionales.

No suele ser frecuente que indiquen claramente el amperaje necesario, y tampoco concretan que la potencia de la fuente se indica como estimación del consumo total de un equipo medio. Por ejemplo, una GTX 1080 requiere una fuente de 500Watts y un 32 amperes en el riel de 12V. Esto no quiere decir que dicha tarjeta gráfica consuma 500W, sino que es una valoración media de la potencia necesaria para integrarla en un equipo medio.

Siguiendo con el ejemplo anterior una GTX 1080 de referencia tiene un consumo medio en juegos de 168W y un pico máximo de 190W. Como vemos dista bastante de esos 500W, que como anticipamos se refieren al consumo total del equipo.

Para que sirva como referencia les dejamos a continuación un listado completo con los requisitos en términos de fuente de alimentación y conectores de alimentación adicional que tienen las principales tarjetas gráficas que se comercializan actualmente. Tengan en cuenta que los modelos personalizados de algunos fabricantes pueden venir con overclock o con determinadas funciones que impliquen un aumento de los requisitos de alimentación, así que en caso de duda es mejor que contacten directamente con el soporte preventa antes de comprar.

Requisitos de alimentación para gráficas NVIDIA:

GeForce RTX 2080 TU – 36A y 650W (2 x 8 pines).
GeForce GTX 1080 TI– 35A y 600W (1 x 8 pines y 1 x 6 pines).
GeForce RTX 2080 – 35A y 600W (1 x 8 pines y 1 x 6 pines).
GeForce GTX 1080 – 32A y 500W (1 x 8 pines).
GeForce GTX 1070 TI – 32A y 500W (1 x 8 pines).
GeForce GTX 1070 – 30A y 500W (1 x 8 pines).
GeForce GTX TITAN X – 38A y 600W (1 x 6 pines 1 x 8 pines).
GeForce GTX 980 TI – 38A y 600W (1 x 6 pines 1 x 8 pines).
GeForce GTX 980 – 30A y 500W (2 x 6 pines).
GeForce GTX 1060 – 20A y 400W (1 x 6 pines).
GeForce GTX 970 – 28A y 500W (2 x 6 pines).
GeForce GTX 1050 TI – 16A y 350W (1 x 6 pines).
GeForce GTX 1050 – 16A y 300W.
GeForce GTX 960 – 20A y 400W (1 x 6 pines).
GeForce GTX 950 – 19A y 350W (1 x 6 pines).
GeForce GTX 750ti – 18A y 350W.
GeForce GTX 750 – 16A y 300W.
GeForce GTX 740 – 16A y 300W (1 x 6 pines la versión con GDDR5).

Requisitos de alimentación para gráficas AMD:

Radeon RX Vega 64 (estándar) – 38A y 750W (2 x 8 pines).
Radeon RX Vega 56 – 31A y 600W (2 x 8 pines).
Radeon R9 Fury X – 34A y 600W (2 x 8 pines).
Radeon R9 Fury – 33A y 600W (2 x 8 pines).
Radeon R9 Nano – 28A y 550W (1 x 8 pines).
Radeon R9-390X – 31A y 550W (1 x 6 pines 1 x 8 pines).
Radeon R9-390 – 30A y 550W (1 x 6 pines 1 x 8 pines).
Radeon RX 580 – 28A y 500W (1 x 8 pines).
Radeon RX 570 – 25A y 450W (1 x 6 pines).
Radeon RX 480 – 30A y 500W (1 x 8 pines).
Radeon RX 470 – 28A y 450W (1 x 6 pines).
Radeon RX 560 – 18A y 500W (1 x 6 pines).
Radeon RX 550 – 16A y 500W.
Radeon RX 460 – 18A y 380W.
Radeon R9-380 – 28A y 500W (2 x 6 pines).
Radeon R9-370 – 17A y 450W (1 x 6 pines).
Radeon R9-285 – 25A y 500W (2 x 6 pines).
Radeon R9-280X – 30A y 550W (1 x 6 pines 1 x 8 pines).
Radeon R9-280 – 25A y 500W (1 x 6 pines 1 x 8 pines).
Radeon R9-270X – 24A y 500W (2 x 6 pines).
Radeon R7 260X – 19A y 450W (1 x 6 pines).
Radeon HD 7790 – 21A y 450W (1 x 6 pines).
Radeon HD 7770 – 19A y 450W (1 x 6 pines).
Radeon HD 7750 – 16A y 400W.

Recomendaciones para diferentes presupuestos

Al día de hoy es posible encontrar una gran cantidad de fuentes de alimentación con especificaciones y precios muy dispares. Como hemos indicado no todas las fuentes que tiene una misma potencia ofrecen el mismo rendimiento, ya que su potencia real y su eficiencia puede ser distinta, y lo mismo ocurre con el amperaje y con los conectores de alimentación adicional que integren.

Sin embargo tampoco debemos obsesionarnos con este tema, ya que como hemos visto en el ejemplo de la GTX 1080 el consumo real de los componentes se basa en estimaciones conjuntas dadas para todo el equipo. Ampliando el ejemplo anterior un equipo gaming completo con cuatro ventiladores, un Ryzen 5 1600 de seis núcleos y doce hilos, 16 GB de RAM y un SSD registraría un consumo medio en carga de 375W.

Guía completa para instalar macOS Mojave usando Hackintosh

Hackintosh es la técnica de creación de clones Mac. O lo que es lo mismo, computadoras de escritorio no fabricadas por Apple capaces de ejecutar nativamente sistemas operativos macOS.

Aprovechando el lanzamiento por Apple de la última versión de su sistema operativo para computadoras macOS Mojave y las últimas generaciones de procesadores de Intel, actualizamos nuestra guía hackintosh con base en la información ofrecida por tonymacx86, una de las páginas de referencia en la creación de clones Mac. Al final del artículo te ofrecemos otro buen número de recursos de páginas web especializadas en la creación de este tipo de máquinas.

Este tipo de técnicas no son sencillas para un usuario novel, pero quien quiera experimentar logrará usar macOS en máquinas no fabricadas por Apple y con la capacidad, además, de poder instalar Windows y/o Linux en sistemas de arranque múltiple. Como hemos repetido en guías anteriores la elección de componentes es absolutamente fundamental para crear clones Mac funcionales y una buena parte de la guía irá dedicada a ello. Otra será para el software necesario para realizar la instalación junto a trucos para resolución de problemas y también un recordatorio de las cuestiones legales que rodean a este tipo de sistemas.

Hardware para hackintosh

Desde que Apple cambió la arquitectura de sus computadoras desde Power PC a Intel, la tarea de construir clones Mac se ha facilitado enormemente. Hoy en día, aunque algunos medios y usuarios separen erróneamente un PC de un Mac entendiendo que el primero solo puede utilizar Windows, un Mac no deja de ser un PC, muy similar al que podemos comprar o crear con Windows y Linux, si bien está personalizado, integrado y optimizado por Apple. Aquí hay que rendirse: muy pocos fabricantes (por no decir ninguno) integran software y hardware como Apple en sus Macs.

Teniendo claro lo anterior, la base para hackintosh pasa por elegir los componentes más compatibles. No todo el hardware funciona igual de bien y otro no lo hace en absoluto. ¿Funciona con AMD? Hay algunas configuraciones que lo consiguen, pero en hackintosh el hardware de Intel es el que mejor funciona, simplemente porque es el que utiliza Apple en sus Mac.

Tonymacx86 mantiene una guía actualizada con los componentes más adecuados. La combinación general en el caso que vayas a comprar componentes nuevos para Hackintosh pasa por el uso de procesadores de octava generación Core de Intel y placas base con chipsets serie 300. También ofrece soporte para chipsets y sistemas Mac más antiguos. Ten en cuenta que cuanto más atrás te remontes, más probados estarán los controladores y -en general- mejor funcionará el clónico.

Seleccionamos tres ejemplos prácticos con máquinas de distinto nivel para crear los clones Mac más actuales. Sus componentes funcionan perfectamente con Windows y Linux por si, como hacemos muchos, quieres utilizar macOS junto a otros sistemas operativos.

Mac Mini – ITX y Deluxe

El componente más importante a la hora de construir un hackintosh es la tarjeta madre. La recomendación general es usar modelos de GIGABYTE o ASUS. La selección del procesador es menos importante y prácticamente se puede utilizar cualquier Intel Core de octava generación. En este tipo de equipos ‘Mini’ no utilizaríamos gráfica dedicada. La integrada en el procesador es totalmente compatible.

En cuanto a memoria RAM podemos utilizar casi cualquiera aunque los modelos G.Skill funcionan muy bien en hackintosh. Para almacenamiento, es indiferente disco duro o SSD, aunque ésta ofrecerá mejores resultados siempre. Chasis, fuente de alimentación o ventiladores, puedes utilizar lo que quieras. Un par de configuraciones para Mac Mini que funcionan muy bien son:

Placa base: ASUS ROG STRIX Z370G GAMING WI-FI
Microprocesador: Intel Core i3-8100Intel Core i5-8600K
Memoria: Adata (DDR4 – 2400 MHz) 8 GB
Almacenamiento: SSD Sandisk Ultra 3D – 500 GB

Mac PC ATX

Para una computadora de escritorio estándar con placa base ATX, las placas GIGABYTE serie 300 vuelven a ser las más recomendables por su compatibilidad, aunque también funcionan otras. Subiríamos el nivel con un procesador Core i7 aunque puedes utilizar igualmente Core i5 y Core i3. El resto de lo comentado para la Mac Mini vale para ésta. La gráfica dedicada es opcional. La integrada de Intel funciona perfectamente.

Mac PC ATX PRO

Todo lo que hemos hablado anteriormente funciona para este PC de mayor rendimiento que los anteriores, en el que puedes seleccionar una gran cantidad de opciones con base preferentemente en placas base de GIGABYTE, que como decíamos son las más compatibles para macOS. El resto de componentes lo puedes combinar como prefieras, según presupuesto o enfoque hacia una máquina de trabajo o de juegos. Una de las configuraciones posibles que funcionan sería:

Instalar macOS Mojave en PCs Intel compatibles

Una vez montado el equipo con los componentes anteriores (ideales) o si queremos intentarlo con el PC que tengamos y que más se acerque a esas especificaciones, llega lo complicado, instalar la última versión del sistema operativo de Apple macOS Mojave, configurarlo y solucionar los problemas que siempre acaban surgiendo.

La herramienta que más nos gusta y que forma parte de nuestras imprescindibles desde hace años es UniBeast, recientemente actualizada a la versión 9.0 para soportar Mojave y que puedes descargar y usar gratuitamente una vez te registres en tonymacx86. El medio ofrece una guía completa con su uso y también ofrece otras versiones por si quieres instalar versiones anteriores del sistema.

Se trata de una herramienta “todo en uno” muy completa que nos deja todo preparado para instalar el sistema operativo de Apple desde un pendrive USB. Hay un problema. UniBeast es una aplicación que necesita un Mac para preparar la instalación y si estás preparando un clónico seguramente no tengas acceso a una máquina de Apple. Aquí las soluciones son variadas y pasan por ir a casa de un amigo que tenga un Mac o prepararla por otros medios como:

Tanto si tienes acceso a un Mac como si puedes virtualizarlo, Unibeast es ideal, siguiendo este paso a paso actualizado para instalar la última versión macOS Mojave.

Paso 1. Descargar macOS

Paso 2. Crear el USB de arranque Unibeast

Una vez completado el USB debes descargar y copiar en el pendrive la herramienta MultiBeast 11.0.1 – Mojave, que incluye una selección de controladores y opciones de personalización. Unibeast ofrece soporte básico para el cargador de arranque basado en sus pruebas internas sobre los componentes recomendados, pero si no usas esos componentes y quieres una mayor personalización en el proceso de arranque puedes añadir el cargador de arranque Clover EFI. Si usas los componentes recomendados arriba con la configuración de Unibeast es suficiente.

Paso 3. Configuración de la BIOS/UEFI

Si utilizas las placas base recomendadas de GIGABYTE (recordamos, las más compatibles) la configuración de la BIOS/UEFI de AMI es bastante simple:

Por si lo necesitas, tienes los ajustes estándar de las AMI UEFI BIOS en estos enlaces: Gigabyte AMI UEFI BIOS, Gigabyte AWARD BIOS, ASUS AMI UEFI BIOS, y MSI AMI UEFI BIOS.

Paso 4. Instalar macOS Mojave

Paso 5. Después de la instalación

La instalación está completa pero la unidad no es arrancable. Por ello tenemos que volver a arrancar con el pendrive UniBeast y seleccionar la partición de macOS Sierra.

Instala el mencionado paquete todo en uno MultiBeast, que permite el arranque desde el disco duro e instala soporte de audio, red y gráficos, entre otros, de la siguiente forma:

Es posible que quieras instalar más drivers para habilitar ethernet, el sonido o gráficos según la configuración de tu equipo. Por ejemplo, las gráficas NVIDIA serie 10x no están soportadas nativamente. En caso de problemas, tonymacx86 tiene un foro de soporte donde hay cientos de problemas comunes ya solucionados y otro montón de trucos y optimizaciones.

Y da por seguro que tendrás tarea para optimizar totalmente el equipo. Eso si logras hacerlo funcionar porque fuera de los componentes recomendados los problemas se van a acrecentar. Esto no es sencillo. Los únicos “clones Mac” perfectos son los Mac que vende Apple…

¿Son legales los clónicos Mac?

Terminamos con las consideraciones legales que hacemos siempre cuando hablamos de Hackintosh. La respuesta corta a la pregunta es no. Apple no licencia sus sistemas operativos a terceros desde 1997 y además, lleva a los tribunales a cualquier integrador o fabricante que comercialice equipos con sus sistemas preinstalados. Famosas fueron las batallas legales con el fabricante de clones estadounidense Psystar o el europeo PearC, que terminaron cancelando su oferta de Mac.

Apple tampoco autoriza el uso de macOS – OS X en equipos fuera de los Mac oficiales, ni por supuesto soporta de ninguna manera este tipo de técnicas e instalaciones, incluso aunque tengas licencias de sus sistemas operativos, por cierto gratuitos desde hace unos años siempre que actualicen equipos Mac oficiales.

La cuestión aquí es que no creemos que a los de Cupertino les importe que a nivel de usuario final se pruebe macOS en una máquina no Apple, y de hecho, no existen demandas contra los múltiples portales especializados que documentan e informan de estas técnicas. Aún así, conviene dejar claro que la responsabilidad legal de su uso es de cada usuario.

Recursos Hackintosh

Finalizamos con una selección de los múltiples sitios web especializados que ofrecen recursos para estas técnicas de Hackintosh. No es sencillo, pero es todo un arte. Para no aburrirse:

 

Fuente.